EQLS 2007: Conclusiones

Resumen de los resultados

  • Los europeos se muestran en general satisfechos con su nivel de calidad vida: sobre una escala de uno a diez, la puntuación media en la UE-27 era de 7 para la satisfacción con la propia vida y de 7,5 para el grado de felicidad personal;
  • Las disparidades por lo que se refiere a los ingresos de las familias en toda Europa son muy acusadas: en la UE-27, Bulgaria y Rumanía registran un nivel de ingresos apenas superior al de uno de los países candidatos: la Antigua República Yugoslava de Macedonia; para contrarrestar unos ingresos insuficientes, casi la mitad de los hogares en los doce nuevos Estados miembros y en los tres países candidatos (con la excepción de Chipre y Malta) cosecha o cultiva sus propios alimentos;
  • La familia se involucra mucho en el cuidado de niños y ancianos y sigue siendo el punto de referencia para la prestación de ayuda personal en caso de emergencia; los europeos comunican un elevado índice de satisfacción con respecto a su vida familiar; las mujeres siguen dedicando más tiempo que los hombres a las tareas y actividades del hogar;
  • Es difícil lograr un nivel de conciliación entre la vida laboral y la vida personal satisfactorio y los problemas en dicho ámbito parecen más habituales en la Europa sudoriental: en Croacia y Grecia, algo más del 70 % de los ciudadanos con empleo declara que al menos varias veces durante el mes se encuentra demasiado agotado al término de la jornada laboral como para implicarse en las faenas domésticas;
  • El 81 % de los residentes de la UE considera que un buen estado de salud es ‘muy importante’ para su calidad de vida: no obstante, sólo un promedio del 21 % de los entrevistados califica su salud como ‘muy buena’;
  • Cuando se les invita a que valoren la calidad de la sociedad, los ciudadanos de los doce nuevos Estados miembros de Europa Oriental –así como los de Italia y Portugal– expresan un menor grado de confianza en sus instituciones políticas. Los ciudadanos de los países nórdicos y de Turquía son los que depositan más confianza en sus instituciones; los ciudadanos de los países nórdicos y los Países Bajos son, asimismo, quienes expresan unos niveles más altos de confianza en las demás personas.